viernes, 9 de octubre de 2009

Cómo pensar por uno mismo en 6 pasos

pensar por uno mismo
Es muy común que la gente no se anime a expresar sus pensamientos por temor a que alguien le diga que está equivocado y que es un tonto de una manera más o menos diplomática. Este temor se ve aumentado cuando la persona ante la que podríamos emitir nuestro pensamiento es alguien importante o un personaje de aquellos considerado muy inteligente. Bueno, este artículo te muestra el método que el famoso filósofo griego Sócrates tenía para enseñar a pensar por uno mismo.

Sócrates decía que no era necesario ser un grán filósofo o alguien muy reflexivo o inteligente, para tener un pensamiento claro y positivo que puede influir en el mundo que nos rodea. Según Sócrates, cualquiera que tenga una mente curiosa y organizada, cuando evalua con alguien una creencia popular que se dice tiene sentido común, mediante su método puede lograr llegar a un par de ideas audaces en menos de media hora.

El método sigue una serie de pasos, como una receta de cocina y puede aplicarse a cualquier creencia que pretendan obligarnos a aceptar o rechazar.

El método señala que no se puede ni se debería aceptar la corrección de un argumento, simplemente basándonos en el hecho de que goza de la aceptación mayoritaria de la gente, o de la aceptación de personas o personajes importantes. La clave esta en que "un argumento será correcto SÓLO si no puede ser contradecido racionalmente"... Es decir, un argumento será verdadero si no puede ser refutado. Si es posible refutarlo, entonces, por mucha gente que lo acepte, o por muy importante que sea la persona que lo sustenta, el argumento siempre será falso y podremos ponerlo en duda.

El Método Socrático de Pensamiento


Estos son los pasos que deben seguirse para aplicar el método socrático del pensamiento, es decir, es una forma que te enseña a pensar por ti mismo y que te da la oportunidad de hacerlo con el aval de tan famoso filósofo.

  • 1.- Escoger el argumento que se va a analizar y que goza de un respaldo confiado de la gente o del sentido común.

  • 2.- Imaginar por un momento, que ese argumento es falso. Se deben buscar situaciones o contextos en los que el argumento no resulta ser verdadero total o parcialmente.

  • 3.- Si se encuentra una excepción en el paso anterior, entonces el argumento es sino falso, por lo menos impreciso, y no goza de verdad absoluta.

  • 4.- Usar esa excepción que hemos encontrado para matizar el argumento que estamos analizando.

  • 5.- Si aparecen otras excepciones a los argumentos matizados, debemos seguir repitiendo el proceso. Mientras más recurrente sea este paso, menos verdadero habrá sido el argumento que estamos analizando.

  • 6.- El resultado de lo anterior, será en definitiva, NUESTRA verdad y podremos hacerla extensiva al mundo que nos rodea sin temor a encontrar rechazos a ella.


Como ves, esa verdad a la que habrás llegado en el último paso, se hace muy sólida y pocas personas tendrán la capacidad para refutar la veracidad de lo que afirmes. No te preocupes si al principio te cuesta algo, es como todo, al principio tendrás que educar a tu pensamiento a seguir la receta, luego, después de unas pocas veces de repetirla, se volverá automática, y sin darte cuenta, en poco tiempo, tu serás esa persona a la que solías considerar una autoridad en el tema, tú serás esa autoridad.

Por último, simplemente te dejo con estos elementos para que refuerces lo que acabas de aprender.

  • La Verdad, está en un argumento que parece imposible de ser refutado. Si lográs averiguar lo que no es algo, te lleve a comprender lo que es.

  • El producto del pensamiento, siempre es superior al producto de la intuición.


(Si te ha gustado este artículo, me sentiré honrado de que te anotes como seguidor de este blog)

12 comentarios:

  1. Mmh... solo un comentario. Es cierto que de esa forma, el método socrástico puede determinar si una idea o "verdad" es en realidad total o parcialmente falsa. (Siempre que encuentres un solo caso o argumento en el que no se cumpla esa "verdad") Sin embargo, no es posible con este método poder asegurar al 100% que una "verdad" es absolutamente cierta, ya que para eso haría falta analizar uno por uno, todos los argumentos existentes en los que se sustenta esa teoría, y hay en casos en los que son tantos que no es posible.

    Pongo un ejemplo para que sea más fácil de entender: sabemos que existe el numero 1 y que después de este viene el 2. También podemos comprobar que el 2 es mayor que el 1. De forma instintiva sabemos que este sistema se repetirá hasta el infinito. Sin embargo, la única manera de asegurarnos al 100% sería repetir el proceso comparativo hata llegar al infinito, comprobando que efectivamente el predecesor es mayor que el antecesor.
    Pero si encontráramos un solo caso, en el que esto no se cumpliera (imaginaos que nos encontramos que el 5 es más pequeño que el 4) todo esto sería falso.

    Por tanto, y siento haberme explayado tanto, lo único que quería demostrar, es que este no es un sistema absoluto de pensamiento por el cual podamos determinar lo que es verdad y lo que no. Simplemente dejarlo claro.

    PD: para quién le interese, en matemáticas, si que hay un sistema para demostrar de forma general que después del 2 viene el 3 y es más grande, y así hasta el infinito. Se le llama Inducción. Y con ella se puede saber al 100% que se cumple esta regla. También se pude hacer una demostración muy curiosa, de que si tenemos un juego de dominó con las fichas puestas verticalmente una cerca de la otra, y si al empujar la primera, la segunda se cae empujada por esta, esto también sucederá en el resto de fichas.

    Un saludo.

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  2. me parece muy interesante el blog.

    Una sola cosa: para la persona que no dejo su nombre... en logica matematica, la incognita debe estar definida, debe ser FINITA y no puede ser INFINITA como afirma.
    De lo contrario seria imposible llegar a la verdad y estariamos rumbo al relativismo...

    Francisco desde Paraguay

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  3. el título está mal, no es "cómo pensar por uno mismo..." sino "cómo hacer como que llevas la razón"

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    1. ¡Ja, ja, ja! Estoy de acuerdo contigo, Luisín.

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  4. Luisín no intentes quedar de guay diciendo una patochada, el título está bien puesto quizás eres tú el que debe aprender algo: a leer.

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  5. Como digo siempre: es válido el sentido común más todo aquello que se derive del pensamiento reflexivo; la edicación aporta mucho a la formación de la persona.

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  6. yo empezaría por comprender el entorno, encontrando como yo me relaciono con el entorno y viceversa.
    al ver un panorama claro, seguiría con mejorar la situación, haciéndola mas divertida o mas interesante o mas productiva, lo que te haga sentir mejor.

    "a mayor concientización del entorno, mayor capacidad de mejorarla"... bueno para eso pensamos no creen?

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  7. Como propuesta reflexiva me parece coherente.
    sin embargo no todo lo que brilla es ORO...
    esto dice Nassim Nicholas Taleb en su libro EL CISNE NEGRO: EL IMPACTO DE LO ALTAMENTE IMPROBABLE...


    El superfilósofo Bertrand Russell expone una variante especialmente tóxica del Problema de la Inducción o Problema del Conocimiento Inductivo (en mayúsculas, dada su seriedad), sin duda la madre de todos los problemas de la vida. ¿Cómo podemos pasar lógicamente de los casos específicos a las conclusiones generales? ¿Cómo sabemos lo que sabemos? ¿Cómo sabemos que lo que hemos observado en unos objetos y sucesos dados basta para permitirnos entender sus restantes propiedades? Todo conocimiento al que se ha llegado mediante la observación lleva incorporadas ciertas trampas.

    Pensemos en el pavo al que se le da de comer todos los días. Cada vez que le demos de comer el pavo confirmará su creencia de que la regla general de la vida es que a uno lo alimenten todos los días unos miembros amables del género humano que «miran por sus intereses», como diría un político. La tarde del miércoles anterior al día de Acción Gracias, al pavo le ocurrirá algo inesperado. Algo que conllevará una revisión de su creencia.

    El problema del pavo se puede generalizar a cualquier situación donde la misma mano que te da de comer puede ser la que te retuerza el cuello.

    Demos un paso más y pensemos en el aspecto más inquietante de la inducción: el «retroaprendizaje». Pensemos que la experiencia del pavo, más que no tener ningún valor, puede tener un valor negativo. El animal aprendió de la observación, como a todos se nos dice que hagamos (al fin y al cabo, se cree que éste es precisamente el método científico). Su confianza aumentaba a medida que se repetían las acciones alimentarias, y cada vez se sentía más seguro, pese a que el sacrificio era cada vez más inminente. Consideremos que el sentimiento de seguridad alcanzó el punto máximo cuando el riesgo era mayor. Pero el problema es incluso más general que todo esto, sacude la naturaleza del propio conocimiento empírico. Algo ha funcionado en el pasado, hasta que... pues, inesperadamente, deja de funcionar, y lo que hemos aprendido del pasado resulta ser, en el mejor de los casos, irrelevante o falso y, en el peor, brutalmente engañoso.

    Mil días de confirmación, no ratificaran que estemos en lo cierto...(algún día el vaso podría caerse hacia arriba XD)


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  8. Como metodología suena coherente.
    Pero no todo lo que brilla es ORO...
    Esto dice Nassim Nicholas Taleb sobre el método inductivo en su libro EL CISNE NEGRO: EL IMPACTO DE LO ALTAMENTE IMPROBABLE


    El superfilósofo Bertrand Russell expone una variante especialmente tóxica del Problema de la Inducción o Problema del Conocimiento Inductivo (en mayúsculas, dada su seriedad), sin duda la madre de todos los problemas de la vida. ¿Cómo podemos pasar lógicamente de los casos específicos a las conclusiones generales? ¿Cómo sabemos lo que sabemos? ¿Cómo sabemos que lo que hemos observado en unos objetos y sucesos dados basta para permitirnos entender sus restantes propiedades? Todo conocimiento al que se ha llegado mediante la observación lleva incorporadas ciertas trampas.

    Pensemos en el pavo al que se le da de comer todos los días. Cada vez que le demos de comer el pavo confirmará su creencia de que la regla general de la vida es que a uno lo alimenten todos los días unos miembros amables del género humano que «miran por sus intereses», como diría un político. La tarde del miércoles anterior al día de Acción Gracias, al pavo le ocurrirá algo inesperado. Algo que conllevará una revisión de su creencia.

    El problema del pavo se puede generalizar a cualquier situación donde la misma mano que te da de comer puede ser la que te retuerza el cuello.

    Demos un paso más y pensemos en el aspecto más inquietante de la inducción: el «retroaprendizaje». Pensemos que la experiencia del pavo, más que no tener ningún valor, puede tener un valor negativo. El animal aprendió de la observación, como a todos se nos dice que hagamos (al fin y al cabo, se cree que éste es precisamente el método científico). Su confianza aumentaba a medida que se repetían las acciones alimentarias, y cada vez se sentía más seguro, pese a que el sacrificio era cada vez más inminente. Consideremos que el sentimiento de seguridad alcanzó el punto máximo cuando el riesgo era mayor. Pero el problema es incluso más general que todo esto, sacude la naturaleza del propio conocimiento empírico. Algo ha funcionado en el pasado, hasta que... pues, inesperadamente, deja de funcionar, y lo que hemos aprendido del pasado resulta ser, en el mejor de los casos, irrelevante o falso y, en el peor, brutalmente engañoso.

    Mil días de confirmación no garantizan que estemos en lo correcto.... (algún día el vaso podría caer hacia arriba XD)

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  9. Bueno, es un buen método para al menos, tener un pensamiento claro y no viciado por los pensamientos de otros. Considero que no es para que tengas la razón, sino, para esclarecer los juicios. A veces se emiten juicios sin argumentar, y los argumentos son así, carecen de verdad absoluta hasta que se esclarecen en debate. Lo que te dice el método de Sócrates es que obtengas la info necesaria antes de seguir una línea de pensamiento.

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